jueves, 22 de noviembre de 2007

REFLEXIONES DE FIDEL CASTRO

Reflexiones del presidente cubano FIDEL CASTRO
La factura petrolera y el desarrollo
Chávez lo dijo con toda claridad en Riad: la factura de petróleo y gasde los países en desarrollo alcanza el millón de millones de dólares.Propuso a la OPEP, que estuvo a punto de ser disuelta antes de lallegada al poder del gobierno bolivariano —que la presidió y preservóa lo largo de 8 años—, asumir el papel para el cual fue creado elFondo Monetario Internacional y nunca cumplió.
El dólar está en caída libre, expresó. Nos pagan con papeles. Podemosy debemos garantizar el combustible tanto a los países desarrolladoscomo a los que luchan por desarrollarse y necesitan importarlo. LaOPEP puede dar créditos para el desarrollo con largo periodo de graciay solo el 1 por ciento de interés anual, de modo que los países pobrespaguen con los bienes y servicios que sean capaces de producir.Mencionó la cifra de 5 mil millones de dólares como ayuda aldesarrollo que Venezuela presta a los países caribeños que necesitandesesperadamente importar esa esencial materia prima.
Chávez puede añadir un ejemplo ilustrativo que Cuba conoce bien: conlo que cuesta a fines del año 2007 importar un barril, en 1960 sepodían adquirir 13,52 toneladas de petróleo ligero, incluidotransporte, es decir, casi 50 veces más que ahora. En talescondiciones, un país como la República Bolivariana de Venezuelacontinuaría siendo un suministrador de combustible, un recurso norenovable, casi regalado a Estados Unidos. La tierra continuaríahundiéndose en algunas cuencas al faltar el subsuelo petrolero.
Comprendo cuánto tiene que romperse la cabeza sacando cuentas y cuánjustos y nobles son sus sentimientos de igualdad y justicia para lospueblos de la que Martí llamó nuestra América y Bolívar, en la luchacontra el imperio español, calificó de una sola nación.
En aquella época se mantenía todavía el equilibrio. No existía ladiabólica idea imperial de convertir los alimentos en combustible nilos cambios climáticos descubiertos y comprobados por las ciencias.
Fidel Castro Ruz
Noviembre 19 del 2007
(tomado de Granma, martes, 20 de noviembre de 2007)

miércoles, 7 de noviembre de 2007


Hitler sigue dando guerra

"Dadme la posibilidad de emitir la moneda de un país y no me importa quién haga las leyes"
Nathan Rothschild


César Rojo
Recientemente llegó a mis manos un libro publicado en noviembre de 2004, bajo el sello de la Editorial Sudamericana; se titula "Hitler ganó la guerra" de Walter Graziano, economista y periodista argentino.

Si bien el título lleva por delante un gancho publicitario, detrás de sí guarda un contenido interesante que nos muestra los mecanismos del poder en la actualidad.

Graziano ha estructurado su texto en siete ensayos, a través de los cuales expone una serie de temáticas claves, que en términos generales, sintetizan una amplia gama de información, que poco o nada encontramos en los medios masivos, acerca de cómo, cuáles y quiénes son las elites, las familias, los banqueros, las instituciones, con nombre y apellido, que controlan la política, la economía, las guerras, la energía, la educación y las principales empresas de medios informativos a nivel mundial.
Todo lo anterior explicado, por su puesto, en el contexto de la globalización y el neoliberalismo.

Los ensayos, como tales, no son de un análisis determinante, tajante, en varios puntos el autor sugiere, intuye, se aproxima, no obstante traza muy bien una serie de líneas de investigación, que el lector en particular interesado puede tener como una buena guía de trabajo. Al final de cada apartado, el autor, además, nos deja una lista de referencias bibliográficas muy útiles.

En las iniciales páginas de su libro, Walter Graziano nos indica un primer dato que es cardinal para lo que encontraremos más adelante. La base de la teoría económica "moderna" procede de Adam Smith (el llamado padre de la economía), quien en 1776 en su obra "La riqueza de las naciones" señala que "el máximo nivel de bienestar social se genera cuando cada individuo, en forma egoísta, persigue su bienestar individual, y nada más que ello" (Graziano: 2004:16).

Pues bien, el matemático estadounidense, John Nash, Premio Nóbel de Economía 1994, cuando estudiaba en la Universidad de Princeton, demostró, con argumentos matemáticos, que el señor Adam Smith estaba equivocado. "Es necesario remarcar -dice Graziano- que Nash descubre que una sociedad maximiza su nivel de bienestar cuando cada uno de sus individuos acciona en favor de su propio bienestar, pero sin perder de vista también el de los demás integrantes del grupo. Demuestra cómo un comportamiento puramente individualista puede producir en una sociedad una especie de "ley de la selva" en la que todos los miembros terminan obteniendo menor bienestar del que podrían (...) Nash ayuda a generar todo un aparato teórico que describe la realidad en forma más acertada que la teoría económica clásica, y que tiene usos múltiples en economía, política, diplomacia y geopolítica, a punto tal que puede explicar e incluir el más sangriento de todos los juegos: la guerra" (Ibid: 17).

Ahora bien, el autor nos señala que la teoría de Jonh Nash (conocida como la Teoría de los Juegos, descubierta en la década de los treinta por Von Neumann y Morgestern, y desarrollada por Nash) no ha tenido la difusión necesaria e importante que requiere, ni en la universidades donde se forman a los economistas, ni en la práctica, es decir, en las macro y micro políticas económicas de los gobiernos en el mundo.

¿A qué se debe esto? Adam Smith es la base del capitalismo actual, el pensamiento que guía a los empresarios, a los banqueros y a los políticos que administran y gobiernan con este sistema económico. La teoría y difusión de Nash, sobre todo el hecho de que la teoría económica "moderna" es errónea y se debe cambiar, es peligroso para los intereses de los capitalistas, pues ellos quieren todo para ellos, nada para los demás, lo cual, lo sabemos, ha generado la desigualdad e injusticia social contemporánea.

¿De qué manera, pues, las elites capitalistas han evitado que se divulgue el trabajo de Jonh Nash (curiosamente existe una película, "A beuatiful mind", sobre la vida de Nash, que se orienta más a su esquizofrenia que a su aporte a un cambio radical en la teoría económica), y en su lugar, se mantenga (o, mejor dicho, mantengan) el pensamiento de Adam Smith? ¿Quiénes son esas elites, quiénes las conforman, dónde se encuentran, cómo se llaman, cómo se organizan, cuál es su historia?

Las respuestas a estas cuestiones, que, repito, dan pie a interesantes líneas de investigación, son el contenido principal del libro de Walter Graziano.

El control de los medios

La telaraña que se teje en el libro de Graziano se compone de los siguientes títulos: Nash: la punta del ovillo; El problema del Petróleo; 11 de septiembre y el mito de las guerras justificadas; La dinastía Bush, Clinton y CÍA; El gobierno del mundo: CFR; Mecanismos de control; Poder y sociedades secretas.

Y por último: Palabras finales. La bomba de tiempo de Wall Street, donde el autor pronostica una serie de crisis financieras justamente en uno de los principales centros de negocios del mundo: Wall Street, debido a dos motivos principales, la complejidad administrativa del mercado mundial y el sistema monetario internacional (las llamadas "caídas" en la bolsa de valores), y la crisis energética que se avecina: el petróleo se acabará en poco años, el petróleo es la base de la economía mundial y no se han buscado seriamente otras fuentes de energía alternativa.

Ahora bien, cada uno de los ensayos del libro, escritos de modo programático, nos lleva a armar la siguiente cascada de control a nivel mundial: existe un conjunto de familias (por ejemplo, los Rockefeller, Harriman, Rothschild, Bush, entre otras), las cuales han conformado, durante el siglo XIX, XX, y lo que llevamos del XXI, una grupo reducido de elites que controlan los más importantes negocios del mundo (sobre la familia Bush describe un interesante historial desde el abuelo, el padre y el actual Jr. Bush: sus relaciones, por ejemplo, con las elites nazis y grandes empresarios del petróleo y las armas). Graziano explica: "El esquema de dominio se basa principalmente en poder dominar un extenso abanico de negocios (petróleo, armas, laboratorios, educación, información, banca, etc.) en una vasta gama de países del mundo. Para controlar estos negocios estratégicamente centrales, fue necesario, entre otras cosas, idear e implementar mecanismos financieros por medio de los cuales un reducido grupo de personas puede controlar la política empresarial de una gran cantidad de firmas de esos sectores" (Ibid: 225).

Esto nos permite explicar asimismo que la globalización consiste en debilitar los Estados Nacionales, lo cual "permite a las grandes empresas multinacionales instalarse en todo el mundo y ejercer el verdadero y real poder en zonas del planeta donde hace años no tenían entrada" (Ibid: 146).

En su libro, Graziano expone, pues, las estrategias que han desarrollado las elites de poder para dominar los principales negocios del mundo.
Nos dice, entre otras, que una de las estrategias de las elites para el dominio a nivel global es generar opuestos antagónicos. Graziano explica, por ejemplo, que el nazismo y el socialismo rojo fueron impulsados por elites empresariales (Rockfeller, Rothschild, entre otras -los bancos de estas familias durante las guerras han financiado a nazis, comunistas, estadounidenses, etc.-), a quienes les ha interesado que haya dichos conflictos para el control de la compra y venta de petróleo y armas.

La actual guerra contra el "terrorismo", musulmán, en este caso, indica Graziano, es parte de una vieja estrategia (de crear opuestos antagónicos) que ya conocen muy bien las elites de poder, para lo mismo, tener el control de los energéticos y el mercado de armas, que dejan millones de dólares. Es más, indica que para las elites, es necesario que haya países "democráticos", es decir, que exista derecha e izquierda, pues de este modo se crea la ilusión de que en efecto tenemos democracia, por medio de procesos electorales, pero que en el fondo, no hay ni izquierda ni derecha, pues los que gobiernan en el poder político, "desde arriba", siempre son los mismos, unos títeres de las grandes elites (incluso Jr Bush).

Finalmente, por qué titula Graziano a su libro "Hitler ganó la guerra". Nunca lo dice, pero lo intuimos por los datos que nos ofrece en sus ensayos. La ideología de Hitler no ha muerto. Hitler, la persona, ya no existe, pero sus creadores, quienes estaban atrás de él (las elites empresariales en particular inglesas y estadounidenses), y sobre todo su ideología de superioridad, de para nosotros todo, sigue presente. Bush, papá e hijo, es un claro ejemplo de que Hitler ganó a guerra, y sigue dando guerra.

Graziano, Walter; Hitler ganó la guerra; Ed. Sudamericana; 2004, Argentina, 234 pp.

viernes, 4 de mayo de 2007

El trabajo y el capital en el proceso de producción




Marx dice:

“... El capitalista fuerza al obrero a dar a su trabajo el grado normal y si es posible un grado superior de intensidad y lo fuerza a prolongar lo más posible el proceso del trabajo más allá del tiempo necesario para la reposición del salario”.

“Los medios de producción que emplea el obrero en el proceso real de trabajo son, ciertamente, propiedad del capitalista y en cuanto capital se enfrentan (...) al trabajo, que es la manifestación vital misma del obrero. Pero por otra parte es él quien los emplea en su trabajo. En el proceso laboral efectivo el obrero consume los medios de trabajo como vehículo de su trabajo, y el objeto de trabajo como la materia en la cual su trabajo se ofrece a la vista. Precisamente por esto transforma los medios de producción en la forma, adecuada a un fin, del producto. Desde el punto de vista del proceso de valorización, empero, las cosas se presentan diferentemente. No es el obrero quien emplea los medios de producción, son los medios de producción los que emplean al obrero. No es el trabajo vivo el que se realiza en el trabajo material como en su órgano objetivo; es el trabajo material el que se conserva y acrecienta por la succión del trabajo vivo, gracias a lo cual se convierte en un valor que se valoriza, en capital, y funciona como tal. Los medios de producción aparecen ya únicamente como succionadores del mayor cuanto posible de trabajo vivo... Justamente como creador de valor el trabajo vivo se incorpora de manera constante en el proceso de valorización del trabajo objetivado. Como esfuerzo, como gasto de fuerza vital, el trabajo es la actividad personal del obrero. Pero en cuanto creador de valor, implicado en el proceso de su objetivación, el trabajo mismo del obrero es, apenas ingresa al proceso de producción, un modo de existencia del valor del capital, incorporado a éste. Esta fuerza conservadora de valor y creadora de nuevo valor es, en consecuencia, la fuerza del capital y ese proceso se presenta como el proceso de auto valorización del capital o, por mejor decir, del empobrecimiento del obrero, quien el valor creado por él lo produce al mismo tiempo como un valor que le es ajeno.

(...)

“... La dominación del capitalista sobre el obrero es por consiguiente la de la cosa sobre el hombre, la del trabajo muerto sobre el trabajo vivo, la del producto sobre el productor, ya que en realidad las mercancías, que se convierten en medios de dominación sobre los obreros (pero sólo como medios de la dominación del capital mismo), no son sino meros resultados del proceso de producción, los productos del mismo. (...) La auto valorización del capital –la creación de plusvalía- es pues el objetivo determinante, predominante y avasallante del capitalista, el impulso y contenido absoluto de sus acciones; en realidad no es otra cosa que el afán y la finalidad racionalizados del acaparador. Contenido absolutamente mezquino y abstracto, que desde cierto ángulo hace aparecer al capitalista sometido exactamente a la misma servidumbre respecto de la relación del capital, aunque también de otra manera, que el polo opuesto, que el obrero.





Glosario






Medios de producción: materias primas, herramientas, equipo, maquinaria, etc., elementos necesarios para producir.







Proceso de valorización: proceso mediante el cual el capital adquiere nuevo valor. Se da en el mismo proceso de producción de mercancías.









Cuanto: cantidad equis de trabajo vivo que se añade a la mercancía en el proceso de producción





Objetivación: conversión de la fuerza o capacidad de trabajo en un objeto.



Auto valorización: capacidad del capital de incrementar su valor.




















Plusvalía: valor que el obrero agrega al capital en el proceso de producción, el cual, por las condiciones sociales en que se realiza, no es pagado por el capitalista (mayor explicación en el fragmento sobre la Plusvalía)

viernes, 20 de abril de 2007

Testimonio de una presa política jalapeña en Mérida

Gaby
"Conforme me acercaba a la barricada que la policíahabía levantado sobre Paseo Montejo los gritos iban enaumento. Me había quedado atrás por terminar losúltimos detalles de la casa que los compañeros habíanconseguido, decorada con lemas y pinturas. Se habíadecidido abrir una galería de arte para exposicionessobre los movimientos alternativos en el mundo,enfocándose especialmente en los días en que elpresidente Bush iba a pisar tierras mayas.Había mucha gente, alrededor de 500 personas, tal vezmás. Todos gritaban, algunos pateando barricadas,otros pintándolas con aerosol (como en cualquiermarcha). Así estuvimos como media hora. Al ver que nose lograba nada se decidió marchar hacia la plazagrande y manifestarnos frente al palacio municipal ode gobierno (aún no lo sé). Llegando allá los compañeros se avalanzaron contra losgranaderos que lo protegían. Eran pocos, tal vez esafue la razón por la que en ese momento se perdió decontrol la situación. Tratando de introducirse en elinterior se empujaron y patearon las puertas, serompieron cristales y se seguía gritando. Yo no dejabade tomar fotos, no dejaba tampoco de gritar. Después de una hora, tal vez un poco más, y tras talcaos se vio la presencia de los granaderos, erancientos. Los amigos con los que había llegado a Mériday algunos que había conocido aquí mismo empezaron agritarme, ya que me había separado de ellos por todoel asunto de las fotos (quería captar buenasimágenes). Yo no les hice caso, no intenté correr yaque sabía que si lo hacía iban a notar mi presencia yme iban no sólo a llevar sino a golpearme, como suelenhacerlo, así que llegando a la esquina decidí correr. Cuando me detuve (que no fue muy lejos) estaba junto aotro fotógrafo, quien me dijo que estuvo bien quehubiera corrido, que a todos nos tratan por igual enesos casos. Me dijo que no me preocupara, quecualquier cosa diría que yo era su sobrina. Luego sefue, iba a tomar más fotos y me quedé sola.Decidí acercarme otra vez para ver si veía a alguno demis amigos, no vi a nadie. Las patrullas no dejaban depasar y la plaza aún estaba llena de antimotines. Meacerqué a una tienda de revistas grande y pedí unasmonedas para hacer una llamada telefónica a miscompañeros de los cuales no recibí respuesta.A cinco metros de mí se dejaron venir como 15 o 20granaderos tras un solo chico. Me escondí tras elteléfono para que no me vieran. Lo golpearon horrible.Uno contra quince o veinte, ¿qué tienen en la cabeza?Y más aún ¿qué podía hacer teniéndolo frente a misojos? Me moría de miedo, pedí a los de la tienda de revistasque me escondieran a lo que no se negaron. Me dieronagua, un cigarro y una silla para tratar de calmarme.Cuando me avisaron que iban a cerrar y que no podíaseguir ahí les pedí que guardaran mi tambor y chalinapara no verme tan obvia por la calle.Salí y caminé hacia la parada de camión, a una cuadrade la plaza. Vi lo que había pasado hace unos minutospor una televisión de un restaurante, vi a muchosamigos. Leía las rutas de los camiones sin saber cuáltomar, sin saber cómo llegar a la casa del amigo dondeme estaba quedando. Sin saber qué hacer, con mi menteen blanco, empecé a caminar. Me encontré a los pocos pasos con Yahaira, una chicaque aún no conocía, pero me preguntó por alguien encomún y del cual no sabíamos nada. En eso llegócorriendo Claudia a la que había visto en la marcha ynos preguntó si estábamos bien.No sabíamos qué hacer y yo al no tener casa pensé quepodía quedarme en el ocupa y tal vez vería a algunosamigos, así que nos dirigimos hacia allá. Gran error. En la esquina estaba estacionada una camioneta deelectricidad y dudé en seguir caminando pero no teníauna mejor opción, así que tocamos la puerta y nosabrió un compañero, el único en la casa y el cual nohabía estado en la marcha por quedarse a cuidarla. Le contamos todo y estuvimos un rato allá tocando ycantando. Como a las 9:30 se fueron Claudia y Yahairay nos quedamos sólo nosotros dos. Al cabo de unos 15minutos se oyó alguien bajando las escaleras. Eranvarios, primero pensé que eran amigos pero estaba muyequivocada. Mi compañero, intentando defendernos a los dos, tomóun tronco en braza, pero al ver que eran cinco o seisy que estaban armados, nos dimos cuenta que erainútil. La mitad de ellos iba de civil, la otra mitad con susarmaduras. A él lo golpearon, lo patearon, a mí megolpearon en la cabeza y espalda, también me jalaronel cabello.Totalmente sometidos nos sacaron por la puerta de lacasa (ya que ellos habían entrado por arriba no sé dequé forma). Nos subieron a la camioneta donde ya seencontraban Claudia y Yahaira y enseguida que nossubieron salieron a perseguir a otros más estando yaen la calle, a cuadras de la plaza, después de hora ymedia del suceso. Nos estaban cazando. A los hombres los subieron como animales: uno encimadel otro, lastimados, asustados. Yo reclamé y mevolvieron a pegar en la cabeza, sólo por decir que "noera la forma", "que había suficiente espacio paratodos".Llegando a la cárcel municipal nos siguieronagrediendo, diciendo que nos creíamos muy valientes,pateándonos y jalándonos el cabello. A mi compañero de al lado lo lastimaron mucho y cuandolo vi sangrando me emputé y me voltié diciendo que"cómo se atreven a decirnos valientes cuando ellos sonlos que ponen sus barricadas, cuando se ponen cascos,tobilleras y botas, cuando tienen gas y balas; y ahorasí se atreven a golpearnos, estando nosotros deespaldas, totalmente indefensos". Me jalaron del pelo,me dijeron que me callara y les dije "sí, sí, síguemejalando el pelo, total nunca te vas a sentirsatisfecho, aunque me lo arranques". Me pegaron en lacabeza.No seguí hablando. Me llevaron al separo, donde había6 chicas más, dos que no habían tenido nada que ver,estaban ahí sólo por haber estado en el parque en elmomento de la redada. Estuvimos hasta las 5:30 o 6 de la mañana y nostrasladaron en un autobús hacia el MP. Nos devolvierontodas nuestras cosas, aunque yo ya no tenía teléfono,ni cartera, y a mi cámara además de haberle quitado elrollo le arrancaron un botón y me la entregaron sin sufunda. En el MP no dejaban de interrogarnos. Uno de ellos, uno muy prepotente, me afirmó que yo erala radical, que era anarcopunk, comunista, socialistay demás mamadas, que seguro yo había hecho destrozos,pintado, aventando piedras y rompiendo cristales. Es la primera vez que en una marcha me han encerrado,pero soy lo suficientemente consciente como para darmecuenta que ese tipo, además de no ser abogado y serpolicía, me estaba amedrentando, me estaba culpando decosas que no había hecho sólo por mi aspecto y medecía que me podía ir peor. Por supuesto estaba asustada. Me culparon de pintas,me dijeron que firmara mis declaraciones amenazándomecon que mi familia no iba a saber nada de mí, que nosabía lo que me esperaba, etc.Ahora estoy en el CERESO. Es un buen lugar, lascompañeras son buenas al igual que las custodias, perode vez en cuando nos restringen ciertas cosas o noscastigan sin razón, ni las custodias saben la causa.Nos hemos enterado, a pesar de no estar afuera, decasos muy extraños, de la probable existencia deinfiltrados. Lo peor es que se trata de los que menoste esperas, los que se encuentran a tu lado.Sé porqué estoy aquí, sé lo que les molesta de miactitud, sé que quieren mantener la venda en nuestrosojos. Por algo nos mantienen amuralladas, pero la libertadno es algo que se atrape encerrándolo, la libertad seencuentra más allá de nuestras manos, más allá de lofísico, y mientras sepa que allá afuera siguenluchando yo seguiré luchando, aquí adentro, leyendo ycantando canciones de conciencia y lucha a lascompañeras, sabiendo todas que me declaroorgullosamente: "presa política" y nunca callaré laverdad que hay en mi corazón" .http://zapateando.wordpress.comhttp://zapateando2.wordpress.com

Fragmentos de "La Ideología Alemana" de Marx y Engels sobre ideología y conciencia

La primer a premisa de toda historia humana es, naturalmente, la existencia de individuos humanos vivientes. El primer estado que cabe constatar es, por tanto, la organización corpórea de estos individuos y, como consecuencia de ello, su relación con el resto de la naturaleza".

"Podemos distinguir los hombres de los animales por la conciencia, por la religión o por lo que se quiera. Pero los hombres mismos comienzan a ver la diferencia entre ellos y los animales tan pronto comienzan a producir sus medios de vida, paso este que se halla condicionado por su organización corpórea. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material.

"Las ideas que se forman estos individuos son ya bien ideas de su relación con la naturaleza, ya bien de sus relaciones entre sí, ya bien ideas acerca de lo que son ellos mismos. Es claro que en todos estos casos dichas ideas son una expresión consciente - efectiva o ilusoria - de sus verdaderas relaciones y actividad, de su reproducción, de sus contactos, de su organización social y política. Admitir lo contrario sólo es posible en el caso de que, cuando además del espíritu de los individuos efectivos y materialmente condicionados, se presupone algún espíritu especial más. Si la expresión consciente de las verdaderas relaciones de estos individuos es ilusoria, si estos últimos ponen de cabeza su realidad en sus ideas, es también consecuencia de la limitación del modo de su actividad material y de sus relaciones sociales, que se desprenden de ello" (párrafo tachado en el manuscrito)

"La producción de las ideas, las representaciones y la conciencia aparece, al principio, directamente entrelazada con la actividad material y el trato material de los hombres, como el lenguaje de la vida real. La formación de las ideas, el pensamiento, el trato espiritual de los hombre se presentan aquí todavía como emanación directa de su comportamiento material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual, tal y como se manifiesta en el lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de un pueblo. Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc. pero se trata de hombre reales y activos, tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el trato que a él corresponde, hasta llegar a sus formas más lejanas. La conciencia jamás puede se otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombre es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología, los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en la cámara oscura, este fenómeno proviene igualmente de su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina proviene de su proceso de vida directamente físico.

"...También las formaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y ligado a condiciones materiales. La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las formas de conciencia que a ellas corresponden pierden, así, la apariencia de su propia sustantividad. No tienen su propia historia ni su propio desarrollo, sino que los hombres que desarrollan su producción material y su trato material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de sus pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia. Desde el primer punto de vista, se parte de la conciencia como si fuera un individuo viviente; desde el segundo punto de vista, que es el que corresponde a la vida real, se parte del mismo individuo real viviente y se considera la conciencia solamente como su conciencia.
Y este modo de considerar las cosas posee sus premisas. Parte de las condiciones reales y no las pierde de vista ni por un momento. Sus premisas son los hombres, pero no tomados en un aislamiento y rigidez fantástica, sino en su proceso de desarrollo real y empíricamente registrable, bajo la acción de determinadas condiciones.


"... de lo que se trata en realidad y para el materialista práctico, es decir, para el comunista, es de revolucionar el mundo existente, de atacar prácticamente y de hacer cambiar las cosas con que nos encontramos... (Feuerbach) No ve que el mundo sensorio que le rodea no es algo directamente dado desde toda la eternidad y constantemente igual a sí mismo, sino el producto de la industria y del estado social, en sentido en que es un producto histórico, el resultado de la actividad de toda una serie de generaciones, cada una de las cuales se encarama sobre los hombros de la anterior, sigue desarrollando su industria y su intercambio y modifica su organización social con arreglo a las nuevas necesidades.

"El "espíritu" (¿nace?) hace ya tratado con la maldición de estar "preñado" de materia, que aquí se manifiesta bajo la forma de capas de aire en movimiento, de sonidos, en una palabra, bajo la forma del lenguaje. El lenguaje es tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia práctica, la conciencia real, que existe también para los otros hombres y que, por tanto, comienza a existir también para mí mismo; y el lenguaje nace como la conciencia, de la necesidad, de los apremios de relación con los demás hombres (mi actitud hacia mi medio ambiente es mi conciencia). Donde existe una actitud, existe para mí, pues el animal no tiene actitud ante nada ni, en general, podemos decir que tenga "actitud" alguna. Para el animal, sus relaciones con otros no existen como tales relaciones. La conciencia, por tanto, es ya de antemano un producto social, y lo seguirá siendo mientras existan seres humanos. La conciencia es, en principio, naturalmente, conciencia del mundo inmediato y sensorio que nos rodea y conciencia de los nexos limitados con otras personas y cosas, fuera del individuo consciente de sí mismo; y es, al mismo tiempo, conciencia de la naturaleza, que al principio se enfrenta al hombre como un poder absolutamente extraño, omnipotente e inexpugnable, ante el que la actitud de los hombres es puramente animal y al que se someten como el ganado; es, por tanto, una conciencia puramente animal de la naturaleza (religión natural).
“Inmediatamente, vemos aquí que esta religión natural o esta determinada actitud hacia la naturaleza se halla determinada por la forma social, y a la inversa. En este caso, como en todos, la identidad entre la naturaleza y el hombre se manifiesta también de tal modo que la actitud limitada de los hombres hacia la naturaleza condiciona la limitada actitud de unos hombres para con otros, y ésta, a su vez, determina su actitud limitada hacia la naturaleza, precisamente porque la naturaleza apenas ha sufrido aún modificación histórica alguna. Y, de otra parte, la conciencia de la necesidad de entablar relaciones con los individuos circundantes es el comienzo de la conciencia de que el hombre vive, en general, dentro de una sociedad. Este comienzo es algo tan animal como la propia vida social, en esta fase; es, simplemente, una conciencia gregaria, y, en este punto, el hombre sólo se distingue del cordero por cuanto que su conciencia sustituye al instinto o es el suyo un instinto consciente. Esta conciencia gregaria o tribal se desarrolla y se perfecciona después, al aumentar la productividad, al incrementarse las necesidades y al multiplicarse la población, que es el factor sobre el que descansan los dos anteriores. A la par con ello se desarrolla la división del trabajo, que originariamente no pasaba de la división del trabajo en el acto sexual y, más tarde, de una división del trabajo espontáneo o introducida de un modo "natural" en atención a las dotes físicas (por ejemplo, la fuerza corporal), a las necesidades, a las coincidencias fortuitas, etc., etc. La división del trabajo sólo se convierte ene verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo manual y el mental (Coincide con ello la primera forma de ideólogos, los curas). Desde este instante, puede ya la conciencia imaginarse realmente que es algo más y algo distinto que la conciencia de la práctica existente, que representa realmente algo sin representar algo real; desde este instante, se halla la conciencia en condiciones de emancipare del mundo y entregarse a la creación de la teoría "pura", de la teología "pura", la filosofía "pura", la moral "pura", etc. Pero, aún cuando esta teoría, esta teología, esta filosofía, esta moral, etc., se hallen en contradicción con las relaciones existentes, esto sólo podrá explicarse por que las relaciones sociales existentes se hallan, a su vez, en contradicción con la fuerza productiva dominante; cosa que, por lo demás, dentro de un determinado círculo nacional de relaciones, podrá suceder también por que la contradicción no se da en el seno de esta órbita nacional; sino entre esta conciencia nacional y la conciencia general de una nación; pero dado que esta contradicción se presenta como contradicción existente sólo dentro del cuadro de la conciencia nacional, a tal nación le parece que también la lucha se circunscribe a dicha escoria nacional.
“Por lo demás, es de todo punto indiferente lo que la conciencia por sí sola haga o emprenda, pues de toda esta escoria sólo obtendremos un resultado, a saber: que estos tres momentos, la fuerza productiva, el estado social y la conciencia, pueden y deben necesariamente entrar en contradicción entre sí, ya que, con la división del trabajo, se da la posibilidad, más aún, la realidad de que las actividades espirituales y materiales, el disfrute y el trabajo, la producción y el consumo, se asignen a diferentes individuos, y la posibilidad de que no caigan en contradicción reside solamente en que vuelva a abandonarse la división del trabajo. Por lo demás, de suyo se comprende que los espectros, los nexos, los seres superiores, los conceptos, los reparos, no son más que la expresión espiritual puramente idealista, la idea del individuo imaginariamente aislado, la representación de trabas y limitaciones muy empíricas dentro de las cuales se mueve el modo de producción de la vida y la forma de relación congruente con él”.

Noticias del Desastre


México: Riqueza y miseria
México DF a 13 de Marzo del 2007.- La revista Forbes dio a conocer, como cada año, que el Sr. Carlos Slim Helú es el tercer hombre más rico del mundo, con una fortuna que alcanza los 49 mil millones de dólares, la cual aumentó casi un 63% durante 2006. La mayoría de sus ingresos provienen del más rentable de sus negocios, el monopolio Teléfonos de México, empresa que mucho tiempo fue pública hasta que el ex presidente Carlos Salinas la privatizó. Con ello Salinas dio a Slim una impresionante fuente de grandes ganancias.

Año con año la revista Forbes nos escandaliza, nos indigna, nos enrostra la injusta situación social que vive nuestra patria: mientras unos cuántos se enriquecen explotando la fuerza de trabajo de miles de personas y expoliando a millones de consumidores cautivos, otros mueren de hambre con el salario mísero que los dueños del capital les pagan.

Y sin embargo, no parece haber en el horizonte de las luchas sociales la propuesta dirigida a terminar con ello. ¿Hasta cuándo seguirán acumulado riqueza los oligarcas mexicanos? ¿Un día nuestros avergonzados ojos verán a Slim arriba de Bill Gates?

A la bolsa de los monopolios transnacionales, los ahorros de los trabajadores mexicanos

En las décadas de los 60 y 70’s los economistas se preguntaban cómo elevar el ahorro interno para financiar el crecimiento económico. El tal “crecimiento económico” se confundía con el desarrollo. Pues bien, tres décadas después, observamos un ahorro interno creciente de los trabajadores, ahorro que no se traduce en inversiones en infraestructura o industrialización. Hoy simplemente sirve para acelerar las ganancias de unos cuantos bancos foráneos, apoyados por gobiernos entreguistas y lacayos del imperialismo (capital financiero internacional), los cuales han encontrado la fórmula para silenciar a millones de trabajadores ofreciéndoles un cambio en el manejo de sus dineros, lo que en realidad significa la expropiación trasnacional de los ahorros de los trabajadores mexicanos.http://mx.geocities.com/edit_espaciolibre/alabolsa.htm